Una película que no deja indiferente a nadie y que, una vez vista y anunciado el divorcio entre Arriaga e Iñarritu, nos deja la incógnita del camino que seguirán las dos partes de un binomio extraordinario que, con esta “Babel”, al igual que con “Amo

★★★☆☆ Buena

Babel

El aleteo de una mariposa en Hong Kong puede desatar una tormenta en Nueva York. Ésa es la definición poética de la teoría del caos, también conocida como efecto mariposa. Y “Babel”, una ideal original de González Iñarritu y Guillero Arriaga, parte de una premisa tan sencilla como inquietante: un cazador agradecido regala su arma a su guía de montaña… y ese sencillo gesto afectará y trastornará la vida de cuatro familias para siempre.

Chester Himes, por su parte, en la introducción a su maravillosa “Un ciego con una pistola” partió de una anécdota que le había contado un amigo suyo, Phil Lomax. Según su amigo, “un ciego había disparado con una pistola contra un hombre que le había abofeteado en el metro y había matado a un espectador inocente que leía tranquilo su periódico al otro lado del paseo. Y pensé: maldita sea, igual que las noticias de hoy, las revueltas en los ghettos, la guerra en Vietnam, los actos masoquistas en el Medio Oriente. Luego pensé en alguno de los líderes de voz estridente que incitan a nuestros vulnerables hermanos del alma y les hostigan para que se hagan matar, y por último pensé que toda violencia desorganizada es como un ciego con una pistola”.

Breton, padre del surrealismo, sostenía que el acto surrealista por excelencia consistiría en salir a la calle armado de una pistola y disparar indiscriminadamente contra la multitud. ¿Puede ser el arranque de “Babel” un ejemplo del surrealismo globalizado en que estamos sumidos en este arranque del siglo XXI?

Las imágenes de unos turistas en el Atlas marroquí, viendo el paisaje desde las ventanas de un autobús, como los astronautas miran el espacio exterior, como si estuvieran en un zoológico, pero al revés, metidos dentro de su jaula de cristal para protegerse de un entorno hostil; son un perfecto ejemplo de ese surrealismo que desemboca en una bala perdida, absurda, imposible y sin sentido que desencadena una imprevisible sucesión de acontecimientos ligados entre sí por la casualidad, la fatalidad y una caótica a la vez que precisa secuencia de causa-efecto tan improbable como cierta.

Paul Bowles se llevó al profundo sur de Marruecos a los personajes de “El cielo protector” para enfrentar su vacío existencial con el vacío de un espacio yermo y fronterizo en el que comienza el África negra, pobre, desconocida y sin esperanzas. Arriaga e Iñarritu hacen lo mismo con esos padres que buscan la soledad entre la multitud para sobreponerse por la pérdida de un hijo. Y ese empeño casi les cuesta la vida, a ellos y, paradójicamente, a sus otros dos hijos, que viven confortablemente en la moderna y próspera San Diego.

“Babel” es una película fronteriza que habla del silencio, la incomunicación, el choque de culturas, la globalización, la contradicción y la insatisfacción. Es una película antidogmática, sin buenos y malos. Es una película que bebe del surrealismo, del existencialismo y de la mencionada teoría del caos. ¿Hemos evolucionado realmente? ¿Hacia dónde? ¿Tiene sentido nuestra vida?

La parte japonesa de la historia es la que está temáticamente más cogida por los pelos, pero resulta muy ilustrativa en ese sentido. Si los espacios abiertos del Atlas pueden ser áridos y opresivos, nada más angustioso que la profunda e insondable soledad que se puede sentir en una habitación, en un restaurante, en una plaza o en una discoteca, espacios todos ellos rebosante de gente.

Como todas las películas de episodios, y ésta lo es, por mucho que las tres historias vayan ligadas, hay fragmentos más conseguidos que otros. Personalmente, quizá porque me identifico con el paisaje, estéticamente me gusta la parte marroquí de la historia y, humanamente, me emociona el personaje de esa nanny mayor a la que, entre todos y casi sin que ella pueda hacer nada, le complican y joden la existencia. Sin embargo, la historia nipona se termina haciendo un tanto cansina.

El personaje de la chica sordomuda y su honda pena se hacen un tanto largos. Curiosamente, sin embargo, es la parte que mejor conecta con el anterior trabajo del mexicano, una de las once historias de la película de cortometrajes que otros tantos directores de todo el mundo filmaron sobre los atentados del 11-S, en la que los rascacielos, el silencio artificial y el salto al vacío adquieren todo el protagonismo.

Estamos ante una gran película ultracontemporánea que, aún no siendo perfecta, está narrada con la premiosidad que la historia requiere, poniendo los sentimientos en un primer plano. Una película que no deja indiferente a nadie y que, una vez vista y anunciado el divorcio entre Arriaga e Iñarritu, nos deja la incógnita del camino que seguirán las dos partes de un binomio extraordinario que, con esta “Babel”, al igual que con “Amores perros” y “21 gramos” ha puesto el listón muy alto, poniendo en imágenes ese tempus fugit que acompaña al ser humano desde que el hombre es hombre.
publicado por Jesus Lens el 14 enero, 2007
también incluída en el especial Cine de autor

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