Todo ello sin dejar de reconocerle cierto mérito en la cohesión del guión, bastante coherente y bien ensamblado, así como en la interpretación sobria y correcta de todo su reparto, con la curiosa aparición testimonial, a modo de caneo, de un entonces semidesconocido Diego Peretti, actual figura indiscutible del cine argentino por méritos propios.
En cualquier caso, la película es predecible y decepciona no encontrarse con ninguna sorpresa ni giro argumental. El filme es por tanto excesivamente plano, lo que lo hace un poco aburrido por momentos, porque adopta un tempo excesivamente lento para la historia que quiere contar. Y mucho más si encima se pretende calificar de Thriller.
Estrenada en el año 2003, no hace ninguna alusión a la situación político económica del país en ese momento, ya que se centra en unos pocos personajes de nivel económico, cuanto menos, medio alto, que aunque parezca mentira, todavía existen en el expoliado país que un día fue una potencia económica que acudió en ayuda de España cuando más falta le hacía.
En general, un poco decepcionante después de las altas expectativas que me había creado con Tiempo de Valientes. Aunque quizás la culpa sea mía por ver primero la película más actual y dejar para después la más antigua, cuando su director era mucho menos experto.
Lo mejor: La interpretación es bastante correcta.
Lo peor: No consigue generar suficiente interés.
