Haciendo caso de la frase del director “Últimamente nos acercamos al cine con demasiados datos, con la película vista de antemano, y nos falta eliminar el valor de los nombres, acercarse a las películas con los sentidos y no con la trayectoria de la gente, y juzgar más la película que los títulos de crédito”, lo que escribiré sobre la película será esto: el film es una comedia urbana, laboral y filosófica. Es un retrato generacional, un relato sobre la transición al mundo adulto: las responsabilidades, las amistades, la vida en pareja, etc… y de cómo vemos la vida en esos momentos. El humor es un elemento muy presente, además de ser el más logrado y el más agradecido. La parte filosófico-poético-pesimista es la parte más floja de una película, pero no rebaja la calidad ni el buen rato que te hace pasar. Un film más que recomendable.
Bienvenido a casa es un gran título muy bien usado en este largometraje, pero mucho mejor aplicado a la vida real, en la que muchos le damos la bienvenida a buenas películas como ésta.
Lo mejor: Los actores (mención especial a Concha Velasco); el tema de la película.
Lo peor: Las aspiraciones filosóficas y de denuncia de nuestro mundo y forma de vida. El póster. Un final bastante edulcorado y actual.
