No todos los biopics son iguales. El oficio de James Mangold es sobresaliente y consigue no sólo acertar con Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon sino pasar un poco por encima de lo anecdótico.

★★★☆☆ Buena

En la cuerda floja

No todos los biopics son iguales. Nos podemos temer que tengan moralina y narren el típico ocaso de una estrella, normalmente en las drogas o en vicios varios para que luego haya algo, normalmente el amor y el apoyo de alguien, que redima todo el mal hecho, tanto a ti mismo como a otros.

Este film también va de eso. Sin embargo el oficio de James Mangold es sobresaliente y consigue no sólo acertar con Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon, sino que además consigue pasar un poco por encima de lo anecdótico, como puede ser el hacer música country, para centrarse en una vida con ciertos traumas, que bien podría ser la de cualquiera, y cómo puede mezclarse de mala manera con un cambio de hábitos como puede ser el estrellato repentino.

Otro punto a favor de este film es que refleja no sólo el carácter de un personaje, sino que además predica con acierto que no importa tanto la destreza interpretativa si se sabe explotar en tu favor. Y además más mérito tiene si de paso creas con ello un estilo.

Otro de los aciertos es la elección y la dirección de los actores, premiados ambos en los últimos Globos de Oro. El duelo interpretativo tiene altibajos, pero las zonas bajas son muy altas. Hay momentos iniciales en los que el personaje de Cash es infantil, sin demasiados rasgos (al menos de lo que yo conocía a este cantante) reconocibles. Luego aparece Reese Witherspoon (June Carter) y literalmente eclipsa la pantalla a Phoenix, habiendo entre los dos una química impresionante. Pero luego el ocaso de Cash es magistralmente interpretado y supone la consagración definitiva del malvado Comodo como rey de la peli. Mención especial a Robert Patrick como el despótico padre de Cash: éste será su año, no sé por qué me da a mi.

Tal vez sea pecar de cursi, pero contiene momentos emocionantes como el trato de la familia de Carter a Cash en el que un camello se acerca a su casa, o una declaración de matrimonio de lo más previsible pero musicalmente conmovedora.

Yo me quedo con el buen recuerdo del arranque, con esa música contenida en los muros de la prisión de Folsom, que en un principio creí de la sala de al lado, pero que resultaban ser los tambores de guerra de una batalla que tendría a diestros soldados armados con una guitarra y mucho country.
Lo mejor: El director, los actores y la música.
Lo peor: Algunos elementos comunes en los biopics que para algunos puedan más que la historia en su conjunto.
publicado por Israel 'Yojimbo' Nava el 22 enero, 2007

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.