Plagada de tópicos a lo largo de todo su metraje (el móvil con distorsionador de voz, el encapuchado, las sospechas entre ellos, los gritos histéricos, etc.), resulta vergonzoso que encima llegue a nuestro país con dos años de retraso, y que lo haga para restar posibilidades de proyección a películas de verdad que quedarán condenadas al ostracismo y pudriéndose en los almacenes. Mientras, esta bazofia, por difícil que sea de creer, seguramente tendrá una recaudación decente gracias a la horda de adolescentes que acudirán a las salas a pasar el rato, y que afortunadamente le prestarán poca atención.
De los actores, poco que decir, excepto que es llamativa la patética presencia del decadente Jon Bon Jovi, empeñado en aparecer en la gran pantalla aunque sea para hacer el ridículo. Cry Wolf no es un thriller, ni es una película de terror, ni de suspense, ni nada de nada. Es simplemente una hora y media tirada a la basura.
Lo mejor: Después de varios minutos pensando, no he conseguido encontrar nada que poner en este campo.
Lo peor: Que se siga menospreciando la inteligencia del espectador con estos subproductos asquerosos y vomitivos.
