No podría quedarme con uno de los cortos, pues todos ellos tienen sus cosas especiales. Coixet nos muestra una realidad que existe en Barcelona y en muchas otras ciudades y además los problemas sanitarios que hay en otros paises; Wenders consigue atrapar al espectador con sus entrevistas tan increíblemente dursa; Aranoa nos adentra al mundo de los niños en Uganda de una manera excepcional; Barroso se inclina hacia el tema de las empresas farmaceuticas (de una manera nada similar a la película de Meirelles) y nos hace tomar conciencia de una manera inteligente; y por último, Corcuera realiza el corto más largo, quizás, analizando profundamente los problemas que hay en Colombia acerca de los desplazados a causa de guerrillas que ahí suceden. Cinco cortos estupendos, nada desequilibrados, pese a ser unos más largos que otros, y sobretodo, hechos con conciencia, cosa que hoy en día es dificil encontrarla. Aunque quizás quede un poco débil en el sentido más global, puesto que son todos ellos tan diferentes, que puede parecer el resultado excesivamente arriesgado o personal.
En resumidas cuentas, nos quedaría un documental sólido, bien narrado y sobretodo, mu variado.
Lo mejor: Que todos los cortos sean innovadores y sobretodo diferentes los unos a los otros.
Lo peor: Puede parecer demasiado personal y arriesgada en algunos momentos.
