La vida de los otros es una película de esas de las que está deseando poder contarsela a alguien para que vaya a verla. El actor principal esta simplemente espectacular, pero mucho ojo con el escritor, con una presencia y que da a su personaje esa mezcla de pena, poesía, rebeldía, indignación, necesidad de sobrevivir sin la que la película sería imposible. Los secundarios están también a un nivel altísimo, tanto el periodista, el primer ministro y el teniente coronel. La actriz de teatro hace un papel muy complicado, del que te enamoras y odias a partes iguales, pero que es sin duda una gran actuación, eclipsada en parte por la de los dos protagonistas masculinos.
El capitán de la Stasi es sin duda un tipo inteligente, convencido de los ideales comunistas, pero a la vez atrapado en la dinámica del Partido, que le impide ver en lo que se ha convertido su país. El vivir la vida de otra persona le hace ver la realidad desde otra óptica, algo tan sano y que hace tan poca gente hoy en día (empeñada en ver las cosas desde un único punto de vista, con el peligro que esto supone, de que sea el equivocado). Ver las cosas desde otros ojos le hace despertar de su sueño y le lleva a sacrificar todo, que más bien era nada, por un texto, que seguro podría ayudar a que cayera algún muro que no estaba muy lejos de allí.
A parte de una banda sonora preciosa, una ambientación que te hace sentir que estás en la RDA en los años ochenta. Con escenas excelentes en los casos de los interrogatorios y la colocación de todo el sistema de escuchas.
Lo mejor: La vida de los otros es una película de esas de las que está deseando poder contarsela a alguien para que vaya al cine a verla.
Lo peor: ...
