Pero volviendo a Cive Owen, realiza una interpretación sublime en su relación con Julia Roberts, como a pesar de su corpulencia, de su físico, sabe presentarse como alguien indefenso, débil y desesperado. Haciendo así culpable a Julia Roberts, quien es vilmente chantajeada emocionalmente por él. Lo que hace Clint en la película sucede en la realidad aunque normalmente no nos damos cuenta. Hay casos en que una persona para conseguir retener a su pareja, quien ya no siente absolutamente nada por ella, lo que hace es jugar a hacerla sentir culpable. Y a nadie nos gusta sentirnos culpable de los males de otro, más aun si los hemos querido alguna vez. La culpa es una gran arma en manos de alguien como Clive que sabe utilizarla de tal manera que primero ata a Julia Roberts y luego tira de ella hasta que vuelve a su lado, del que ya difícilmente se separará. Aquí Clive demuestra la fuerza de los débiles, que no de los sensibles. Clive manipula sentimentalmente a Julia Roberts como quiere, utilizando su sentimiento de culpa, mientras que el realmente sensible, indefenso e inseguro es el otro protagonista masculino, Jude Law, si embargo éste al menos no utiliza el sentimiento de culpa, no se aprovecha de ello. Que sucede que al final terminara perdiéndolo todo, precisamente por tener algo de dignidad. Pero en el amor, como en la vida, debemos elegir, o tenemos la suficiente dignidad para no manipular a la gente o aprovecharnos de ella, con lo cual difícilmente llegaremos a algo, o si, por lo que seguramente conseguiremos mucha de las cosas que nos propongamos, incluso la felicidad, pero a que precio.
Lo mejor: Cive Owen, realiza una interpretación sublime en su relación con Julia Roberts y la genial Natali Portman, de la que no puedes dejar de enamorarte una y otra vez.
Lo peor: ...
