
Venus, es el nombre que un anciano actor pone a la deseable sobrina de su mejor amigo. La chica en cuestión ha venido del pueblo a Londres para cuidar a su tío pero ni sabe cuidarle, ni lo intenta.
Peter O’Toole interpreta al anciano que seduce a la joven con su conocimiento de la vida. Un papel maravilloso y valiente ya que aparte de ser atractivo muestra toda la decrepitud de la vejez y la realidad de un hombre que a pesar de su edad sigue interesado por el sexo opuesto.
La película transcurre con interés, es a ratos divertida y a ratos profunda. Los intérpretes magníficos y es que además de Peter O’Toole está otra celebridad cómo Vanessa Redgrave y la joven Jodie Whittaker. De su director recuerdo que no estaba mal la comedia Notting Hill.
Una relación de amor-dependencia-deseo-atracción entre un hombre anciano y una joven, que está bien resuelta y se aleja de tópicos para ir sin atajos a decirnos que "la vejez no quita el hambre" cómo cantaba Ismael Serrano en una de sus canciones.







