SINOPSIS
Cuando John Bennett (Mark Wahlberg) era pequeño, deseaba que su osito de peluche Ted fuera un oso de verdad y, por desgracia, su sueño se hizo realidad. Más de veinte años después, Ted sigue con John y saca de quicio a su novia Lori, que empieza a perder la paciencia. Para colmo, a John no parece preocuparle su futuro profesional y se pasa la vida fumando porros con Ted. A pesar de ello, John intenta alcanzar la madurez, pero parece que para conseguirlo le resulta indispensable la ayuda de Ted.
CRÍTICA
Comedia gamberra e irreverente donde las haya, con un humor grueso y escatológico, moderna y actual. No me reía tanto con un largometraje desde "Algo pasa con Mary", y al final ha llegado incluso a emocionarme. Un cuento adulto, una fabula cargada de influencia e iconos ochenteros (Flash Gordon, El imperio contraataca, Indiana Jones y El coche fantástico). Original, divertida y entretenida, muy en la línea de los hermanos Farrelly.
Una reflexión sobre el miedo a tomar responsabilidades, el miedo a madurar, el miedo a perder esas libertades que tenemos en nuestra niñez y posterior juventud. John Bennet y el oso de peluche Ted son lo que hoy en día serian Peter Pan y Campanilla, o Pinocho y su Pepito Grillo, lo real y lo irreal, el cuerpo y la conciencia.
En resumen: Largometraje pasar una tarde-noche divertida, rodeado de amigos y con unas birritas.
