Por supuesto, la particularidad de la propuesta de Lisa Cholodenko es que en esta ocasión la pareja en cuestión está formada por dos lesbianas, y quien amenaza su idílica vida es el donante de esperma con el que concibieron a sus hijos. Partiendo de tan moderna y a la orden del día premisa (y sinceramente, se agradece que se nos presente en pantalla una pareja homosexual con tantísima naturalidad, sin incidir nada o casi nada en ello, como si fuera lo que es… es decir, algo normal y natural), Cholodenko filma una muya agradable y entretenida comedia que habla de muchos temas: amor, madurez, infidelidad, y sobre todo, las relaciones entre padres e hijos.
Como suele ser habitual en este tipo de películas, aparte del guión (en este caso, brillante) lo más importante son los actores. De Julianne Moore y Annette Bening a estas alturas ya queda poco que decir, pero resulta increíble que sigan siendo capaces de sorprender al público y superarse a sí mismas. su entrega a la historia y a los personajes es sobrenatural. Mia Wasikowska y Josh Hutcherson brillan a un gran nivel, demostrando el enorme futuro que tienen por delante. Aunque sin duda lo mejor de la película es Mark Ruffalo, uno de los mejores actores del mundo, que compone un personaje adorable, real, que llega al corazón del espectador.
En definitiva, una película enormemente recomendable, entrañable, divertida y emotiva. Casi perfecta.
Lo mejor: Mark Ruffalo
Lo peor: Está tan vista...
