A veces el cine nos puede llegar a sorprender, este es uno de eso extraños casos en los que salimos de la sala con la sensación de haber pasado un gran rato y lo que es más importante haber aprendido algo.
Crhonicle nos lleva irremediablemente a hacernos una pregunta, si fuéramos adolescentes y de repente consiguiéramos poderes sobrehumanos ¿cómo lo afrontaríamos?. Difícil respuesta tiene la pregunta, podrías ser bueno o malo, luchar con villanos y ayudar a la gente o dedicarte a ser el peor azote de la Tierra. Eso es lo que nos propone esta cinta, pensar qué haríamos, cada decisión tiene una consecuencia y eso es lo que hay que afrontar.
Rodada en modo POV (cámara en primera persona), Josh Trank consigue que la cámara sea un personaje más de la película, como si fueran los propios protagonistas los que quisieran que sepamos de su historia, diferenciando incluso la calidad de las cámaras que poseen los protagonistas.
Personalmente os diré que para mí tiene pinta de pasar a convertirse en una película referente y de las que no hay que perderse por ningún motivo, ya que nunca la frase de Ben Parker tuvo tanta importancia: “Todo gran poder, conlleva una gran responsabilidad”.
