Sinopsis.
Basada en la novela gráfica y autobiográfica de Marjane Satrapi.
Es la historia de Marjane, una niña iraní a la que le toca vivir la revolución islámica de su país y la guerra entre Irán e Irak.
Narra, desde el prisma de esa inocente niña, los cambios sufridos en el país con la llegada al poder de los fundamentalistas y las restricciones impuestas, sobre todo a las mujeres.
Sus padres la envían a estudiar a Europa, cuando es una adolescente, donde se adapta a una nueva cultura y unas nuevas tradiciones, que enseguida asimila. No obstante, la nostalgia y la soledad hacen que vuelva con su familia, aunque eso signifique volver a vivir con restricciones.
Crítica.
Hace ya unos días que tuvimos el privilegio de sentarnos delante de la caja tonta y disfrutar de esta espléndida cinta. Y sí, decimos bien. Ya saben que elegimos bien las palabras y esta ocasión no podía ser menos. Por un lado la disfrutamos, y mucho. Por otro, nos parece una cinta espléndida y pocas cosas lo son; no llegamos a calificarla de maravilla, pero sí de espléndida.
Empezamos a hablar de ella y muchos son los adjetivos que nos vienen a la cabeza. El primero de ellos es tierna. No obstante, empezaremos por su gran virtud, la sencillez. La sencillez de una realidad contada con total normalidad, sin sobresaltos, sin adornos, tal y como es, tal y como fueron aquellos años en Irán. Expuesta desde la simplicidad con la que una familia de clase media-alta tuvo que afrontar la revuelta islamista en Irán y el cambio que supuso en sus vidas. Narrada con la sencilla e inocente mirada de una niña que vive al cien por cien y en pleno descubrimiento de la vida, vista también desde el pragmatismo de unos padres preocupados de las apariencias, de la educación y la seguridad de su hija, y por último, aderezada con la sabiduría de una abuela ya curtida a la que pocas cosas le sorprenden y que sabe encarar de sobra cada una de las situaciones, sin perder el norte, sin perder la identidad, sin perder sus valores y su saber estar.
La historia en sí (y suponemos que la novela gráfica, la cual desconocemos) es una obra didáctica completa y en todo momento trata de enseñarnos cuan difíciles se pueden poner las cosas amparadas en fundamentalismos incomprensibles que atacan directamente a la libertad de las personas. Es un enorme alegato en pro de la libertad, de la libertad del individuo por encima de todo, en contra de la tiranía atroz de este tipo de regímenes políticos.
No huye nunca de la realidad, de la denuncia de unos hechos que ahí están y que desvelan la atroz, lo encorsetada de la vida de la mujer (del individuo en general) dentro de un sistema opresor y tirano. Pero esa denuncia huye, en todo momento, del victimismo fácil, de la tragedia superflua y el lagrimeo barato. Ni rastro de lamento, sólo trata de exponer las cosas como son, para que el que no lo sepa, se de cuenta.
El formato de animación, rico en blancos y negros, contribuye a darle seriedad a la cuestión sin limar nada de la ternura de una niña alegre. Por momentos es incluso cómica, y el humor está presente por muy duro que sea su trasfondo.
Y volvamos al principio, es tierna. Tierna en las formas y ternura personificada en Marjane. Esa inocente niña en el florecer de su vida, con unas enormes ansias de aprender y conocer. Movida por sus gustos y sus pasiones, sin saber ni entender por qué no puede hacer las cosas que quiere o por qué ocurren otras.
Concluyendo, que nos extendemos en exceso, es una buena película que además deja poso. Mensaje sin perder la sonrisa tímida en la cara, después de habernos entretenido durante una parte de la tarde-noche.
Desde este humilde foro de desconocimiento se la recomendamos. El cine es entretenimiento…mejor buen entretenimiento con sentido y con mensaje.
Nota general.
7,0 sobre 10.
