Drive es oscura. Es cine escrito en frases cortas. Es cine negro y de acción. Es parca en palabras pero muy gráfica. Con un aire ochentero desolador.
Drive es Ryan Gosling, el nuevo chico de moda en Hollywood. Es el conductor sin nombre que lleva una chupa blanca con un escorpión en la espalda. Es el llanero solitario. Es el vecino de la puerta de al lado del que no sabes nada y del que te gustaría saberlo todo. Es silenciosa tensión y profundo dolor.
Drive es una historia de amor dentro de una historia de violencia dentro de una historia de mafiosos dentro de una historia nocturna dentro de una banda sonora. Es una sucesión de escenas de soledad, de dureza, algunas escenas brillantes y otras oscuras, pretenciosamente brillantes y pretenciosamente oscuras. Es palabras que no dicen nada y lo dicen todo.
Drive es la historia de un tipo dispuesto a todo a cambio de nada. ¿Eso ya nos suena? Claro, es la vida; es lo que debería ser la vida.
Drive te enganchará o te tirará por la puerta del coche en medio de la carretera yendo a toda velocidad. Cuidado con ella.
