SIPNOSIS
Cuenta el virulento conflicto entre dos bandas de chicos de dos pueblos vecinos. Una guerra donde los botones son el precio de la derrota. Mientras la tierra se ve sacudida por los terribles sucesos de la Segunda Guerra Mundial, otra guerra se libra en un pequeño rincón del campo francés. Los chicos de los pueblos vecinos de Longeverne y Velran siempre se han odiado. No pelean por ningún motivo especial. Simplemente, no quieren ver a sus vecinos cerca de donde ellos viven. En una de esas batallas, Lebrac, un chico de trece años de Longeverene, conflictivo pero de gran corazón, tiene una idea brillante: arrancar todos los botones de las ropas de los prisioneros que tomen, para que vuelvan a sus casas medio desnudos, vencidos y humillados. Se ha declarado la "guerra de los botones", y el pueblo que reúna el mayor número de botones será declarado vencedor…
CRITICA
Amable, emotivo y recomendable largometraje, que trata temas como el valor, la cobardía y la traición, vistos a través de los ojos de unos niños, y en el marco de la Francia ocupada por los nazis. Consigue mantenerte la mueca de la sonrisa en la cara, durante toda la proyección.
Primeras y viejas historias de amor, avanzan paralelas a las batallas entre los niños de ambos pueblos, batallas que incluso llegan a tener hasta su punto épico como si batallas de adultos se tratasen. Véase el pequeño homenaje a Braveheart.
A destacar una excelente banda sonora, a través de la cual canalizamos nuestras emociones, acompañada de una estupenda fotografía, con el fondo de los verdes prados franceses.
Lástima que al final no llegue a transmitir toda la fuerza dramática que pretende.
