Tom Hanks dirige ésta agradable comedia romántica con una buena base de optimismo. El guión escrito por el propio Hanks junto a Nia Vardalos posee alguna que otra escena graciosa, que hace que en su conjunto, la película sea muy llevadera. Tom Hanks no cae en ningún momento en la pedantería ni en el ombliguismo, y eso, es un punto a su favor. Una historia de amor para pasar una apacible tarde de domingo.
Lo mejor: Dos estrellas que aún brillan.
Lo peor: El indefinido personaje de Bryan Cranston.
