Estamos ante una obra realmente asombrosa en todos los sentidos. Que para algunos es una obra maestra y para otros es una auténtica decepción. Lo malo es que solo te permite una primera visualización, ya que en las demás se pierde todo su encanto. Su guión te manipula con su exquisita perfección, su insólito contenido y sus cuidadosos/as personajes e interpretaciones. Shyamalan realiza un trabajo maravilloso, al igual que Roger Deakins con su fotografía. James Newton Howard compone una música perfecta.
Lo mejor: Su magnética narración.
Lo peor: Que se la sobrevalore.
