Carlos Saldanha director de la exitosa trilogía de ‘Ice Age’, parece rendir tributo a su ciudad natal con una colorida coreografía, toda una celebración de la lubricidad cromática de la ciudad de Río de Janeiro. Con un sin fin de personajes variopintos, que nos sumergen en éste trepidante relato de amistad y amor, sin olvidarnos de la superación de miedos y la autoconfianza, cuyo punto fuerte no son los números musicales.
Lo mejor: El tratamiento del color.
Lo peor: Los números musicales.
