Nick Frost y Simon Pegg vuelven a unirse, desde ‘Hot Fuzz’, para traernos otra de sus frikadas. Una típica y convencional road movie, con numerosas referencias cinéfilas como ‘E.T.’ o ‘Close Encounters of the Third Kind’, divertida y curiosa por momentos dirigida por Greg Mottola (Adventureland). La trama es un tanto previsible en donde falta más humor inglés de ‘Shaun of the Dead’, y que desemboca en un final demasiado dichoso.
En cuanto a Paul, es maleducado, gamberro, malote, que fuma y sabe bailar. Y como olvidarnos de la aparición estelar de Sigourney Weaver.
Lo mejor: El exótico cameo de Sigourney Weaver.
Lo peor: El escaso humor británico.
