A partir de aquí el universo de Steven Spielberg se difumina y surge (ya sabemos que viaja en el tiempo y de una dimensión a otra) el de J.J. Abrams, quien parece que aún no ha podido escapar de la isla de “Lost”, por lo que recupera el famoso campo magnético, remedio universal para cualquier misterio o problema. Eso sí en “Supe 8” el único humo negro que aparece es el de los trenes tras el choque y, en principio, no tiene poderes, aunque todo se andará. ¡Que pena que no aparezca Josh Holloway (Sawyer) saliendo del agua sin camiseta como en el anuncio de “Cool Water”.
Lo único que merece la pena de este batiburrillo repetitivo y nada original, es la película de zombis que los chicos terminan porque me trae reminiscencias de Tarantino. ¡Seguro que sus comienzos fueron algo parecido!.
Lo mejor: La peli zombi, nacimiento del buen gore.
Lo peor: Que no salga Ben... ¡era tan malo!
