¿Y que nos ofrece esta modesta cinta? Pues, a pesar de su poca o nula espectacularidad (el presupuesto no daba para mucho) un entretenimiento de primer nivel, que ha aguantado muy bien el paso del tiempo. Quizá sea por que, ¡Oh, milagro! Se toma en serio a sí misma y respeta el material original (aunque introduzca cambios significativos respecto a las viñetas), o quizá sea por el carisma de un por aquél entonces desconocido Hugh Jackman que hace suyo al personaje del genial Lobezno (fantástica su primera aparición, por cierto), pero el caso es que once años después de su estreno, sigue siendo una de las mejores cintas del género. Una peli diferente al típico blockbuster, pues por una vez, el director parece más preocupado por los personajes que por los fuegos artificiales. Claro, que también puede ser que el escaso presupuesto le obligara a ello…
Hablando del presupuesto, sin duda el hecho de que convierta a esta cinta en una peli "pequeña" impide que veamos algo realmente espectacular y épico a la altura de los personajes. De este modo, nos encontramos con una cinta de presentación pura y dura, pues el 80% del metraje se emplea simplemente en sentar bases. Para ver una auténtica aventura protagonizada por los mutantes, habría que esperar tres años.
Lo mejor: Hugh Jackman como Lobezno. Ian McKellen como Magneto. Se toma en serio lo que está contando.
Lo peor: Demasiado poco épica y espectacular.
