La historia es de lo más simple, como todos los largometrajes de aquella época, chico conoce a chica, chico se entera de que a chica le gustan los piratas, chico se hace pasar por pirata para enamorar a chica. A todo esto le añadimos unas cuantas canciones y unas coreografías y ya tenemos un largometraje.
He de aclarar que a mi los musicales, a veces me resultan películas de ciencia ficción, eso de que un extraño vaya por la calle, de repente se ponga a cantar y todo el mundo que pase por allí se sepa la canción y la coreografía, no me cuadra mucho. Aquí eso lo han evitado, pues todo entra dentro del mundo del espectáculo, del mundo circense.
Los que esperéis ver peleas y combates sanguinarios en alta mar, mejor no escojáis esta película.
Una obra menor de Vincente Minelli.
Lo mejor: Las coreografías
Lo peor: El guión
