The fighter cuenta la historia de Micky Ward (Mark Wahlberg), que intenta hacerse un hueco en el mundo del boxeo y en el que toda su familia tiene depositadas todas sus esperanzas para sacarles adelante. Su entrenador es su propio hermano (Christian Bale), antigua leyenda del boxeo venida a menos por culpa de una derrota a destiempo y por el crack. En medio encontramos a su madre, sus hermanas, su novia… Una historia de superación en el deporte de esas a las que nos tiene acostumbrados Hollywood, nada nuevo. Ni siquiera profundizan demasiado en los estragos del crack, basados en el documental High on crack street: Lost lives in Lowel, en el que aparecen los protagonistas reales de esta historia.
Nada nuevo. Pero sí merece la pena por ver la actuación de Christian Bale que, una vez más, vuelve a castigar su cuerpo para quedarse escuálido (ya nos dio bastante grima en El maquinista y, como gustó, repite, aunque sin llegar a aquellos extremos). Melissa Leo, la ganadora del otro Oscar que tiene The fighter, interpreta a la madre de los dos boxeadores. Tampoco es que brille demasiado su actuación, pero si se compara con Amy Adams, que también optaba al Oscar por su participación en este filme, Leo lo merece mil veces más, desde luego.
Lo dicho, una historia de superación más, sin nada nuevo que aportar, con algo de boxeo, algo de drama, alguna actuación destacable y poco más. No pasará a la historia del cine.
