Volviendo a lo que interesa que es la película esta sexta parte y por hasta ahora la mejor, o mejor ducho, de las mejores secuelas de la ya larga saga de SAW, el juego continua. No es la mejor (a mi parecer) por nada en concreto, ya que en toda ella hay lo mismo de siempre, pero esta vez la historia da para algo mas que unos juegos macabros y vísceras. Unos juegos que a su vez están muy bien escenificados, mas originales y mas violentos. Kevin Greutert, debuta como director a la vez se inicia como tal en la saga, el es también el encargado de la séptima entrega. Kevin Greutert ya había trabajado (en diferentes labores) anteriormente en todos los títulos anteriores de la susodicha saga. Por eso, su labor tras la cámara no desentona ni reluce ya que esta podría haber estado dirigido por cualquiera de los directores que hayan pasado por la silla del director. El cada vez mas enrevesamiento de la trama, esta sigue jugando con el tiempo actual y el pasado, eso si, mas lineal e intendible y sin irsele la bola a sus dos guionistas, los mismos que atentaron con SAW IV, así dando vidilla al ya consagrado Tobin Bell. Y sin olvidar ya míticas vueltas de guión que sigue mandando sobre la historia. En esta ocasión el giro final no sorprende pero es lógico dentro del mundo de Puzzle. Lo que mas interesa es seguir viendo y disfrutando las retorcidas torturas que puede crear una mente(s) enferma(s) y esperar a lo que llevara todo eso…a un final cercano lo dudo.
SINOPSIS.
El detective Hoffman se ve cercado por las pruebas que se van encontrando mientras sigue con el juego heredado de su mentor Puzzle.
Una nueva película que mejora aunque tampoco sea para tirar cohetes, pero que se encuentra entre las mejores de la saga SAW.
Lo mejor: Las muertes, los juegos macabros.
Lo peor: Que ya no sorprende.
