Nunca llegué a entender cómo los reptiles, los animales que más molan después de los dinosaurios, no habían protagonizado una película de Pixar. Ha tenido que llegar Gore Verbinski, el director de Piratas del Caribe 2 y 3, para hacer este film original con lagartos, serpientes y otras fieras del desierto.
Pero como su propio título indica, Rango habla de la historia de un héroe, un camaleón canijo y miedica que se convierte en la leyenda del desierto. Johnny Depp, amante de la figura del anti-héroe y camaleónico como ninguno le pone voz a este bichejo divertido y carismático en un doblaje muy particular: Cuando sus actores grabaron las líneas de sus personajes, hacían una obra de teatro paralela a la película.
Ya no eran un grupo de actores encerrado en un estudio con los cascos puestos y un micrófono gigante en frente, si no que tenían escenario, iban ataviados como los personajes de las películas y recreaban toda la escena. De esta manera se metían más en su personaje y encima se lo pasaban pipa.
Rango es un western de mil y un recursos divertidos y originales con guiños al género. También es un cuento sobre la sequía y el poder de los recursos vitales. Pero sobre todo es la presentación de un personaje único en su especie, Rango, que lo tiene todo: Es el antihéroe torpe, simpático, divertido, un salvador, una caricatura, atractivo para todos los públicos, de gran corazón y ágil en cada una de las escenas. Su alma no podía ser otra que la de Johnny Depp, ese pirata loco que nunca dice no a una gran aventura, cuanto más psicodélica mejor.
