En España nos hartamos de decir que imitamos a Europa. A ver cuando nos ponemos a la altura de Europa en filmes como éste. "El discurso del Rey", que viene avalada por el director de la gloriosa serie John Adams y por unos actores de talento más que demostrado, viene a demostrar que cuando se quiere se puede crear un buen guión y una magnífica película.
El Duque de York, tartamudo, se enfrenta a un futuro incierto dentro de la corona británica, pero más desconocida es la solución a su tartamudez, la cual provoca serias dudas sobre su capacidad de liderazgo.
El film habla de cómo muchos de nuestros defectos exteriores pueden venir de miedos interiores, complejos adquiridos durante muchos años. Como muchos de los films al estilo "Lo que queda del día", la frialdad y la flema británica, al borde de la 2ª Guerra Mundial, es un aliciente y al mismo tiempo una dificultad adicional para que el personaje principal supere sus problemas.
Visualmente el film es impecable, las interpretaciones memorables y poderosas y el film debe ser motivo de orgullo para una filmografía como la inglesa, muy prolija, junto a la alemana, en hacer cine sobresaliente con fragmentos de la Historia reciente.
