Hay películas que quedan en la memoria no por ser buenas películas, sino por ciertos elementos que sobresalen por encima de los demás. Esta comedieta sobre enredos, rumores y mentiras en la juventud actual (y americana, aunque también se le puede aplicar a la española) es una digna película liderada por una actriz encantadora que debemos tener en cuenta: Emma Stone.
Ella lleva con gran talento toda una trama que lleva hasta el extremo todo un cúmulo de costumbres adolescentes: mentir, aparentar y engañar con el fin de parecer algo más interesante a los demás. En este caso, la protagonista miente sobre ella para ayudar a otros, lo cual la perjudica y provoca un cúmulo de situaciones que dejan en evidencia las miserias de los demás.
La película realiza un paralelismo con "La letra escarlata" y los estigmas que la gente puede aplicar a alguien sin conocimiento de causa y provocado por un simple chisme. Todos sabemos que los cotilleos muchas veces se propagan por interés, odio o celos, pero muchas veces por ignorancia y por ser "guays".
Lo bueno de este film es que no todos quedan indemnes de lo que hacen y la película viene a decir que hoy por hoy uno puede ser víctima de rumores o ser dueño de los chismes con los medios adecuados (internet y redes sociales incluídos)
Muy apta para los tiempos que corren y para saber qué ronda por la cabeza de muchos adolescentes. No siempre éstas épocas son las mejores, sobre todo por cosas así. Sin embargo, entre tanta basura de gente, surge algo bonito. Casi siempre.
Por cierto, el film tampoco escapó a la estupidez política de este país.
