Agnieszka Wojtowicz-Vosloo es la desconocida realizadora que se estrena como tal con la realización de este tramposo film. También es su guionista. La verdad es que la dirección es solvente, arriesgada y con cierta elegancia. Lo mejor de la película además de ese ambiente mal sano y perturbador que se respira durante todo el metraje de la cinta es que cuenta con un reparto de esos que ayudan a dar estabilidad a un guión tan desequilibrante. Un siniestro y enigmático Liam Neeson ("El equipo A"), incluso sin hacer mucho esfuerzo, consigue crear un personaje tan desconcertante como atractivo. La interesante Christina Ricci ("La familia Adams", que en esta película luce mas guapa que nunca) esta mas que correcta en un papel muy difícil que consigue solventar de una manera mas que aceptable…y verla desnuda en varias ocasiones también ayuda. Y por ultimo un sobrio Justin Long ("Arrastrame al infierno") que sabe llevar a un personaje no tan rebuscado como el de los otros dos.
SINOPSIS.
Una joven muere en un trágico accidente de coche. Despierta en la mesa de un tanatorio, Eliot, el que se encarga de la reconstrucción de los cadáveres para sus entierros, le asegura que posee el don de hablar con los difuntos y le asegura que ella está muerta y que tiene que esperar hasta pasar a la otra vida. La joven se resiste a aceptar la muerte, mientras su novio, quien esta destrozado, comienza a creer que Eliot no es quien dice ser.
"After Life" podría haber sido una película mucho más coherente, mas formal, cosa que no es, si esta no se hubiera convertido en un juego que enreda de tal manera al mismo espectador en un juego desconcertante y demasiado confuso. Y aunque lo que cuenta atrapa de una manera absorbente y desquiciante, hay que reconocer que esta acaba perdiendo el norte.
Lo mejor: Los actores, el ambiente mal sano.
Lo peor: El guión.
