Tras el éxito de Rec se han atrevido a hacer una secuela continuando la "historia" donde la dejaron. Lo que pasa que películas conducidas por videoaficionados para darles un aspecto de realismo ya hay unas cuantas y el estilo se encuentra saturado. Desde Cloverfield hasta Paranormal Activity, todas han supuesto un nuevo acercamiento, original y más efectista, del género de terror.
El caso de esta saga es que no son películas realistas, son un ejercicio de sobreactuación intentando parece realistas. Bertín Osborne sobreactúa menos que los actores de esta película. Todos ellos sin excepción interpretan forzadamente una historia simple con un guión delirante y con unas frases de traca.
Bien es cierto que los sustos marca de la casa Balagueró-Plaza ya los tenemos conocidos y más que vistos, pero siguen funcionando. De hecho, es lo único que cabe esperar en esta película: ¿detrás de qué puerta tendremos un susto?
Si la intención era retratar un grupo de operaciones especiales documentando la epidemia dentro del edificio se han cubierto de gloria, ya que la película resulta ser un refrito de El Exorcista, Doom, Pesadilla en Elm Street y muchas otros tópicos del cine de género.
Para echarse unas buenas risas con la típica cámara que siempre está bien encuadrada, enfocada y que nos intenta vender que es realista. Jua.
