Joe Wilson, un buen hombre que esta a punto de casarse, por eso trabaja muchas horas para conseguir el dinero necesario para la boda. Trabaja junto a sus hermanos en una gasolinera. Cuando consigue el dinero suficiente, se marcha a la ciudad donde su novia le espera. Pero es detenido por la policía que le confunde con el secuestrador de una niña, Joe es encarcelado, pero el pueblo quiere su propia justicia, así que se amotinan y queman la cárcel. Dándole por muerto, pero Joe Wilson vuelve con la sola intención de vengarse.
Una película que pese a los años que han pasado sigue siendo una perfecta reflexión del ser humano, de lo peor del ser humano. Pero claramente en esta ocasión el realizador Fritz Lang describe sin concesiones ni florituras una cobardía sin parangón alguno. Indaga en las entrañas de los seres humanos, donde expone sus peores instintos y su crueldad a ciegas. Vierte un jarro de agua fría sobre la ciudadanía americana (aunque también podría asemejarse a la de cualquier país) tan sofisticada ella y de pulcros modales. La película solamente puede decepcionar en su tramo final donde aunque es comprensible, la actitud final del personaje dista mucho de lo que suponíamos que terminaría haciendo. Pero aun así es un film brillante, demoledor y muy recomendable.
Lo mejor: Todo.
Lo peor: Tal vez su final algo edulcorado.
