Heather, una pechugona joven que esta aburrida, sola en su casa, para pasar el rato no tiene mejor idea que jugar con una guija. La tabla de la guija provoca que el espíritu de un asesino negro de nombre Mubia , acabe apareciendo en su casa, con su alma en el interior de un muñeco negro de madera.
Esta película es de esos films en lo que uno no puede destacar nada aceptable de su apartado técnico, pues este es bastante lamentable y limitado, sobre todo por culpa de su bajísimo presupuesto. Pero hay que reconocer (Y así lo hago) que el director sabe aprovecharse de esa cuestión monetaria, de una manera simpática. La película tiene tantas escenas estúpidas, tan bochornosas en su mayoría, que incluso consiguen arrancarte una sonrisa. En lo de las actuaciones, nada que se salve de una quema en una hoguera, aunque lo mejor que podría salvar es el actor (la voz) del asesino en serie. Pues sus diálogos (todo el dialogo de esta película) es uno de los puntos salvables y álgidos de esta desfachatez cinéfila. Las chicas protagonista, pésimas actrices, algunas mejores que otras, están de buen ver en un tono algo comedido, pues mas bien están rellenitas y no se pueden englobar en el termino mas coloquial de todo salido (digo, cinéfilo) "Lobas". Una mierda de película, pero de esas que en compañía y tomándotela como lo que es, una mierda, consigues pasártelo bien.
Lo mejor: La desfacharez de la propuesta, la gracia de una gamberrada sin sentido.
Lo peor: Globalmente, todo.
