Casi podría decirse que su esquema narrativo es el de una verdadera road movie, donde viajando- aunque sin rumbo fijo- acompañado por una pareja impuesta (Anna Kendrick) este buen hombre irá cambiando de a poco su perspectiva de la vida, mientras su jovencísima "aprendiz" hará otro tanto con respecto a sus propios objetivos. En medio no puede faltar el encuentro con la media naranja, el roto para el descosido que todos llevamos dentro; una mujer (Vera Farmiga) que juzga su libertad de ir y venir por el mundo tan liberadora y sabrosa como nuestro protagonista.
El film cuenta además con una especie de falsos documentales donde aparecen personas que en la vida real fueron realmente despedidas y que aportan, entre otras tantas escenas, los momentos de tensión, drama, emoción y reflexión. Después de todo este es un guión que Reitman había ya comenzado en el 2002 cuando en realidad la economía americana parecía estar en auge y finalmente la abandonó por Thank you for Smoking y Juno. "Ahora– observa el director- este guión tiene aún más fuerza ante la terrible crisis que afrontamos. Era este su momento para darse a la luz".
Up in the air no tiene en vano 6 nominaciones al próximo Globo de oro:Mejor Drama, Mejor director, Mejor actor, Mejor actriz de reparto (para Vera y Anna) y Mejor Guión. En el caso de las actuaciones no me parecen necesarias las nominaciones de dos actrices que no destacan sorprendentemente, hacen lo suyo y lo hacen bien, pero no sé si sería para una premiación. En cambio nuestro buen amigo Clooney, con esa cara de galán que siempre tiene, necesita de dos o tres momentos decisivos para demostrarnos que está bastante cerca de que se lo reconozca como algo más que un galán. Ha llegado a emocionarme a moco partido, algo que en realidad a logrado el film en general.
La banda de sonido en esta película es de destacar realmente. Acertadísima, acompaña de maravilla cada una de las imágenes con temas de Elliott Smith, The Black Keys, Sad Brad Smith, Sharon Jones & The Dap Kings, Crosby, Stills & Nash, etc. Destaco aún más: Be yourself de Graham Nash, bellísimo! y Up in the air de Kevin Redick con el que cierran los créditos finales.
Sencilla, conmovedora, emotiva pero nada manipuladora este es ciertamente-gracias a Dios- uno de los films que me da esperanzas de que este 2010 no pinta tan malo como parecía en materia de títulos.
Lo mejor: El guión.
