El final de una saga que partió sumamente bien se podría catalogar esta cuarta entrega ahora ideada para ser vista en 3-D pero se les olvido que deben entregar una historia más o menos coherente que se despegue de sus antecesoras para que funcione independientemente. La primera cinta de James Wong que fue guionista de varios capítulos de “X-Files”. De hecho la primera entrega esta basada en uno de esos capítulos. Tuvo originalidad y puso a prueba una y otra vez el ingenio, con sutiles mensajes ocultos. Cuando la muerte aparece, sopla una ligera ráfaga de aire o misteriosa sombra. O cuando Alex está durmiendo, su despertador marca la 1:00, pero un fallo sin importancia hace que se ilumine el medio marcando 1:80 (el número del vuelo es el 180) o que el Alex, desde arriba, antes de entrar en el avión, puede ver que la camioneta porta-equipajes lleva el número 666 claramente con alusión al demonio.
Ahora esta nueva entrega de horror dirigida David R. Ellis (Destino Final 2, Serpientes en el avión) el realizador cayo tentado ante la tecnología 3-D, pero pronto nos damos cuanta que dicha tecnología fue un arma de doble filo su utilización para las pretenciones finales, incluso quitándole credibilidad o realismo a las secuencias que más debería impresionar. Muertes por mutilaciones y vísceras, bien rebuscadas y menos impactantes que sus antecesoras, es lo único que hay para mirar. La premisa básica de las anteriores esta presente: una persona joven normal empieza a tener premoniciones de muertes horribles, sólo para descubrir que la muerte puede ser esquivado temporalmente, pero nunca dejar atrás por completo.
Si antes era un vuelo, en la carretera o montaña rusa, ahora todo comienza en un divertido día en las carreras, Nick O’Bannon (Bobby Campo) tiene una horrible premonición en la que una extraña secuencia de acontecimientos provoca múltiples accidentes de automóviles en la carrera. Cuando sale de esta pesadilla, Nick intenta persuadir a su novia, Lori (Shantel VanSanten) y a sus amigos, Janet y Hunt, de que tienen que irse ya. Pensando que han logrado engañar a la muerte, el grupo tiene una nueva oportunidad de vivir, pero como se anticipa la muerte comienza a acecharlos uno a uno. Como se ha de suponer la muerte procede a deshacerse de sus personajes de valores distintos, literalmente, por lanzar las partes del cuerpo en las caras de la audiencia.
Cualquiera hubiese sido algún toque de originalidad de la saga acá simplemente se borra de una vez, ya que esta se centra solamente en numerosas decapitaciones y mutilaciones, ah pero para ser más realistas usando 3-D. Muy predecible panorama que no vale mucho la pena.
