Bajo estos preceptos esta nueva cinta de J.J. Abrams, creador de la exitosa serie de televisión “Lost” y director de “Misión imposible 3” apuesta en grande en la adaptación de esta magna saga que nació en la televisión hace cuarenta años y le siguieron diez películas en la gran pantalla. Mostrar una precuela es lo que hacia falta a los fans y con placer de ver una aceptable realización de acción y aventuras para las nuevas generaciones. El experimentado realizador y su grupo de producción trabajaron en torno a remontarse a la juventud de James T. Kirk (Chris Pine), un joven granjero de Iowa, amante de las emociones fuertes y un líder nato un tanto descarriado. El otro, Spock (Zachary Quinto), proveniente dek planeta Vulcano, que es rechazado por su origen medio humano. Ambos con sus grandes diferencias se verán compitiendo con todas sus fuerzas para estar entre los pocos elegidos para formar parte de la tripulación de la nave espacial más avanzada que el USS Enterprise. Junto a la miscelánea tripulación enfrentarán a una primera experiencia desgarradora que pondrá a prueba la lealtad, el valor que les unirán para siempre. Enfrentamientos, la formación de una sólida alianza es lo único que les permita llevar valientemente a su tripulación a sitios insospechdos.
Este film tiene gusto a matine de antaño haciéndole justicia a sus espítitu con el cual nacio sin defraudar seguidores y encantando a un público deseoso de entretención. No en vano recaudó desde mayo más de 232 millones de dólares desde su estreno. Con un fuerte carácter épico y con una entrega de apoteósicas secuencias de acciones interestelares, sumado una inquieta cámara que lo traslada al Enteprise es imposible no comerse el pop corn y tomarse la bebida con agrado cumpliendo su objetivo. Acá los avances tecnológicos y culturales sacan a relucir lo mejor de la humanidad siendo un punto de inicio muy importante para esta saga que de seguro se proyectará en un par más.