Y es que no basta con la grata (pero ramplona visto los personajes, las líneas de diálogos y un tanto penosas situaciones) presencia de algunos simpáticos intérpretes como Telly Savalas (Kojak), Clint Walker (Cheyenne) y/o actores patrios curtidos en el spaguetti western como Eduardo Calvo. Ni si quiera los bonitos paisajes de Aranjuez, Colmenar Viejo (Madrid) y Guadix (Granada), sublimados por una bonita fotografía.El hecho es que hay mucho ruido y pocas nueces, y los minutos se suceden sin llevarse el espectador nada sabroso a la boca (ni a la vista, claro).En fin, que el director, Eugenio Martín, que siempre lo intentaba y que alguna vez lo conseguía (ver su francamente estimable y valorada "Pánico en el Transiberiano"), no consigue, dado su torpeza narrativa, que se vea con simpatía. Y una peli ambientada en la turbulenta pero que muy atractiva de Pancho Villa daba (en teoría) para mucho. Pero en esta ocasión todo queda en un quiero y no puedo.
En fin, una ocasión perdida en un metraje vacío de contenido y emoción.
Lo mejor: La fotografía, los paisajes.
Lo peor: Es bastante torpe y aburrida.
