Yo me pregunto algo tan lógico como creo definitivo ¿No será que en realidad el conjunto de nuestra cinematografía es mediocre, aburrida y repetitiva? Tenemos un gran ejemplo en la nueva propuesta de Roberto Santiago. El mismo del penalti más largo del mundo donde repite con Tejero que ala vez lo hace coincidir con Malena Alterio, pareja que demostrara cierta química en la famosa serie Aquí no hay quien viva. Junto a ellos el amigo de torrente en la tercera parte Javier Gutiérrez.
Argumento ridículo que vuelve al abuso de las relaciones de pareja como base que en realidad es un pretexto para promocionar el tan laureado camino de Santiago y regodearse con sus preciosas vistas potenciadas en una acorde dirección de fotografía. Seguramente la subvención de la junta de Galicia patrocinando este spot en formato de celuloide valdrá la pena. Lo que es el filme no lo vale tanto, tramas mil veces vistas de enredo, pareja televisiva repitiendo sus roles de siempre, dirección acartonada en una gran falta imaginativa en su poca variedad de planos. Diálogos que rozan lo absurdo. En suma una nueva muesca en la que llorar nuestro fracaso. Después nos acusaran de no llenar las salas.
Lo mejor: Los paisajes del camino de Santiago.
Lo peor: Prácticamente todo.
