Lo mejor
La precisa y minuciosa manera de describir el terrorismo, y a Jacques Vergès.
Lo peor
El miedo que genera creer en su discurso, y que la enorme cantidad de información parece no caber en un solo film.
La figura de Vergès sirve para trazar un claro recorrido por el Terror mundial que se apoderó del Siglo XX, y su enorme relevancia en tanto texto fílmico, proviene del sustancial alejamiento del maniqueísmo típico del discurso cinematográfico.