La historia va progresando lentamente y, a modo de flashbacks, nos va relatando la reciente vida del protagonista. Poco a poco, el sorprendente guión nos va revelando los detalles claves, sin llegar a resolver del todo la historia, dejándola a la mera imaginación del espectador.
La historia combina sexo, violencia quirúrgica y una banal reflexión sobre los miedos y temores del hombre (o al menos del portagonista), y puede considerarse como no apta para todos los estómagos. Quizás la puesta en escena sea algo televisiva, pero está tan bien realizada que poco importa realmente este detalle para disfrutar al completo de la película, una más que sabia elección a todos los que disfruten con el género de suspense. Destacan los créditos iniciales, acompasados por una música hipnótica y sugerente, así como un amargo tono que dota a la película de una enorme fuerza dramática.
Interpretaciones más que correctas, sobre todo la que nos ofrece el grimoso protagonista, Thomas Cavanagh, para un aterrador film de suspense que, desgraciadamente, peca de un metraje algo excesivo para lo que quiere contar, pero que deja una sensación de satisfacción que poco pueden combatir los últimos estrenos vistos en salas.
Un estreno directo a DVD no implica reducción de la calidad, y aquí hay más cine que en cualquier producto de género de última hornada.
Un 8.
Lo mejor: Resulta agradable en medio de la nada actual.
Lo peor: Demasiado metraje.
