La década de los 80 fue una época dorada para las series B y Wes Craven se subió al carro después de haberse cosechado ya una notoria fama con clásicos de terror como Las Colinas tienen ojos, La ultima casa a la izquierda o Pesadilla en Elm Street deleitándonos con Shocker 100.000 voltios de terror donde Horance Pinker(Mitch Pileggi) es un asesino en serie condenado a la silla eléctrica por sus atroces crímenes pero antes de morir realiza un pacto con el diablo convirtiéndose en algo mas terrorífico todavía siendo capaz de viajar por la red eléctrica y poseyendo a sus victimas pero el hijo del Sargento Parker, Jonathan Parker(Peter Berg) se enfrentara al despiadado asesino en una de las batallas mas delirantes del cine.
Escrita y dirigida por el propio Craven, con unos efectos especiales ridículos y un guión con mas baches que un camino de carro todo ello acompañado de una correcta banda sonora con música de Alice Cooper y Bonfire, Craven nos lleva a un terreno del cine donde no existen leyes físicas ni morales, pero si tienes dinero y cierta fama ¿por que no hacer lo que te gusta?… y eso hizo,una película que recomiendo solo a los amantes del genero de terror mas bizarro y absurdo de la época, pero dentro de toda la generación que aporta a las neuronas el visionado de esta película tengo que decir que tiene "algo" que me gusta, ¿que sera?….
Mitch Pileggi(que se dio a conocer mas tarde en la serie Expediente X) pudo haberse convertido en uno de los asesinos en serie mas importantes del cine de terror pero cayó en el olvido quedando eclipsado por otros como Jason, Michael Myers o el propio Freddy Krueger.
La Frase: ¡Yo no soy tu hijo, ve a rezar con los chicos del coro, maldito pederasta!
La Escena: Pinker mordiendo a los guardias de la cárcel.
