Una inmigrante ucraniana aparece misteriosamente para trabajar como criada en una casa. Pronto su comportamiento se tornará extraño aunque no conoceremos hasta muy entrada la película sus motivos. Mientras Irena parece rehacer su vida el director va mostrando pedazos de su pasado, un pasado sombrío y turbio marcado por el sexo donde dos hombres dejaron huella. Uno amante y querido y otro violento y visceral. Ambos le llevarán al punto donde se encuentra en este momento y determinarán sus actos.
Es una delicia ver a un experto director deslizándose por un género que no es el que le corresponde pero para el que parece dotado de una capacidad innata. Con sutiles pinceladas dibuja un retrato de una joven desconocida que capa a capa, como la citada cebolla va a ir desnudando en la pantalla. Un guión sin fisuras, orquestado en tres tiempos diferentes y donde los silencios y las conversaciones trascendentales se van intercambiando de forma majestuosa. Regala al espectador una de esas cintas donde no está permitido pestañear para no perderse un detalle. Desde su misterioso comienzo consigue que las sensaciones de incomprensión que despierta s desconocida protagonista deje paso a una insana curiosidad que será resuelta gracias a una contención dramática impresionante.
Si su protagonista nos regala una interpretación de Oscar el resto de los compañeros de reparto no se quedan atrás, desde el primero hasta el último con Margherita Buy, Claudia Gerini y Pierfrancesco Favino (incluso Angela Molina) en papeles bastante más que secundarios pero importantes para la trama y Michele Placido que recuerda a un Marlon brando en sus mejores papeles. Y mención especial merece la niña Clara Dossena que pone los pelos de punta.
Sólo hay algo que podía dar mayor perfección a esta cinta elegida el año pasado por Italia para competir en los Oscars de la Academia y es la excelente música compuesta por el maestro Ennio Morricone, una melodía misteriosa y orquestal que es posiblemente de las mejores del mítico compositor.
Lo mejor: Guión, dirección y música sobre todo.
Lo peor: NS/NC
