En su lecho de muerte la anciana Ann tiene recuerdos permanentes dentro de su delirio, sus dos hijas están intrigadas de quién es Harris que menciona demasiado en sus sueños y así comienza un recorrido por su historia remontándose cincuenta años atrás cuando conoció al amor de su vida el cual nunca pudo concretar. El filme lleva al espectador de la mano por un paseo a las pasiones humanas, a decirles que los sueños inconclusos y los errores que cometemos los seres humanos nunca es tarde para. La anciana Ann fue cantante y crió a sus dos hijas. Al igual que los artistas perdió el miedo escénico y vivió su vida a plenitud con el dolor de amor no concretado pero salio adelante dándoles un ejemplo a sus hijas quienes de estas confesiones tratarán de corregir el curso de su vidas para vivirlas a plenitud dejando a un lado las inseguridades propias que generan decisiones importantes que se toman a lo largo de la vida. Como dato interesante es que en la cinta trabajan dos madres con sus respectivas hijas en la vida real como los son Meryl Streep y Mamie Gummer, y las inglesas Vanessa Redgrave y Natasha Richardson.
