Tiene elementos que la hacen verdaderamente curiosa y hasta fascinante en algunos momentos, pero un ritmo lento y una tardanza en entrar en materia, hacen que no se llegue a disfrutar como se debería.
Se trata del primer trabajo como realizador, de un reputado guionista, lo que hace, sin duda, que no haya sabido darle forma a un muy atractivo argumento.
Está bien interpretada y la atmósfera inquietante se consigue, entre otras cosas por su gran fotografía y la profundidad de campo empleada, pero es cierto que, sobre todo durante el primer tercio, hasta llega a ser en algunos momentos tediosa.
Por ello, el conjunto es muy irregular, yendo, menos mal, de menos a más, por lo que al final no deja mal sabor de boca, sobre todo por su duro e impactante final, que se queda en la retina durante mucho tiempo.
Puede llegar a ser algo agobiante y hasta desagradable, no por lo que se ve, sino por el fondo de la historia, donde el mal puede surgir de hechos cotidianos.
Para gustos, pero es interesante y creo que merece la pena por apartarse basante de lo que habitualmente se hace en el cine, lo que no quiere decir que convenza.
Lo mejor: Es subyugante en muchos momentos.
Lo peor: Quizás el ritmo narrativo, muy irregular pero que la hace algo distante en algunos momentos.
