Kung Fu Panda es la historia de Po, un oso panda holgazán y comilón que sueña con el Kung Fu (es clavadito a mí, salvo por lo del Kung Fu, y que yo no soy un oso, aunque huela como tal). El caso es que un peligro acecha a la aldea de Po y la esperanza de salvación es depositada en nuestro protagonista que, con ayuda de los 5 furiosos (un mono, una víbora, una mantis, una tigresa y una grulla), intentarán detener la furia de Tai Lang, que fue desterrado hace 20 años y ahora vuelve en busca de venganza.
La animación es poderosa, es increíble a los niveles que se está llegando, los escenarios son muy coloridos y las escenas de acción están animadas con mucha maestría y un gran sentido del humor. Y hablando de humor, decir que quizás Kung Fu Panda sea una de las más divertidas en su género, aunque también es verdad que gran parte de esos gags van dirigidos hacia el público infantil. En una escena en especial en la que le están haciendo acupuntura al panda ocurre algo tan tonto como el gesto de la cara del propio panda, cosa que propició una risa sonora por mi parte y que por solo ese momento ya mereció la pena haberla visto. También influye mucho y le da un mayor énfasis al humor del film, el doblaje de Florentino Fernández, un experto en la materia y que lo hace realmente bien. Aprovecho este momento para reivindicar que vuelva ya El Informal… Había que intentarlo.
Las pegas también las tiene. Es excesivamente corta, o quizás es que nos tienen malacostumbrados a las cintas de más de 2 horas de duración. El argumento no es ninguna maravilla y los personajes, que en un principio parecen principales como lo puedan ser los 5 furiosos, de una manera incomprensible pasan a un segundo plano dando todo el protagonismo al panda. Como último punto negativo destacaría el final precipitado, aunque en el se encuentre otro de los grandes gags del film que, lógicamente, no voy a desvelar.
DreamWorks está en sus primeros años, nos han traído joyas como Shrek, HormigaZ o la maravillosa El Príncipe de Egipto, que fue además una de las primeras de la fundación. Películas como Kung Fu Panda no hacen más que corroborar el hecho de que DreamWorks se encuentra en plena forma y que no abandonarán nunca este terreno pese a la dura (y buena) competencia. Se puede decir que están haciendo un buen trabajo, es difícil entretener a niños y adultos por igual y Kung Fu Panda lo hace de sobra, gracias a la cuidada animación, al gran sentido del humor que posee y al mensaje tan poderoso que transmite que nos dice que tenemos que luchar por nuestros sueños por muy inalcanzables que éstos puedan parecer.
Lo mejor: El gran sentido del humor y la cuidada animación
Lo peor: Corta duración con un final precipitado
