Y el caso de "El Contrato" es uno de ellos. Aunque la historia empiece con una casualidad que une a dos personajes totalmente distintos en circunstancias totalmente surrealistas, el desarrollo de esa trama es lo que más hace que nos tiremos de los pelos, provocando incluso risas tontas.
¿Qué puede pasar si un experto asesino contratado para cometer un asesinato de alto standing es arrestado y accidentalmente retenido por un padre que lleva a su hijo a un paseo reconciliador por el monte? Pues que el divertimento está asegurado, pero llevado con un guión penoso. Lo peor de todo es que podría ser un telefilm cutre de sobremesa, pero está protagonizado por Morgan Freeman como el asesino profesional y John Cusack como el viudo padre con su hijo.
Entre saltitos por las rocas montañosas, persecuciones por bosques y bajo la lluvia, el guionista no supo encontrar cómo resolver de forma decente el film y consigue rematar fatal una faena que empezó mal. Porque aunque la película hable de un profesional que siempre cumple su contrato, no se le puede aplicar a los genios que han parido esta película.
Eso si, no os dejéis engañar por los primeros minutos, que hasta parecen decentes.
Lo mejor: Unos pocos minutos del principio.
Lo peor: El resto del metraje.
