El menor de los males nos cuenta la historia de Eduardo, un político de derechas que, como no podría ser de otra forma según el director, es un corrupto de mucho cuidado. Su hermana Julia (Carmen Maura) vive aún en la casa de sus padres, dónde él decide ir, no para visitarla, si no para poder escaparse un fin de semana con su amante, lo más normal del mundo. Esta aventura supondrá para el político meterse en problemas que pondrán en peligro su carrera y su prestigio.
La película, como he dicho nada más comenzar, se lleva bien hasta cierto punto en el que la cosa decae. La presentación de los personajes, ciertos toques de humor negro, la gran interpretación por parte de la mayoría de protagonistas, hacen que la película resulte agradable y muy entretenida. Pero el director se nota que tiene una doble personalidad o algo por estilo, que hace que cambie todo de repente, convirtiendo lo que hasta en ahora era una buena película en un tópico del cine español. Y ésto lo hace con escenas como la del sexo entre los protagonistas, rodada con mal gusto y resultando ser, en ocasiones, una ofensa para el espectador. Por no hablar de cómo otro personaje se caga, literalmente, delante de nosotros.
Estas son razones por la cual, lo que en principio era una buena película acaba siendo una mierda, y nunca mejor dicho. Es entretenida, no lo niego, y seguramente sea la mejor del director tras aquel esperpento de gran hermano o, recientemente, Los Borgia. No obstante, y por ser ésta la semana del estreno de Horton, recomiendo encarecidamente la película de animación a menos que vuestras intenciones sean pagar por el cine español porque lo veis necesitado, o si tenéis ganas de verle las tetas a la protagonista (las de Carmen Maura no, hombre).
Lo mejor: Los actores lo hacen demasiado bien para lo que se merece el film.
Lo peor: Que el director, por mucho que se esfuerce, no hará una buena película en su vida.
