La verdad es que, analizando detalladamente el film, llegamos a la conclusión de que lo mejor son los FX y las secuencias de acción. El resto del conjunto, tanto los personajes como el desarrollo de la trama en sí, no es que terminen de convencer por completo, ya que da la impresión de que nadie se toma en serio la susodicha chorrada. Durante cada minuto del metraje parece que la trama es un mero pretexto para mostrar un conjunto de efectos impactantes y multitud de explosiones atronadoras que, por contra, garantizan la absoluta diversión. No hay profundización en nada, ni en las motivaciones de los protagonistas ni en su personalidad ni en ningún tipo de relación entre ellos, las cosas se limitan a suceder únicamente porque el guionista y director quiere que así sea, forzando todo al máximo sin importarle el sacrificar la coherencia y la sobriedad. Ignoro si habrá sido intencionadamente, pero la película está repleta de momentos pretendidamente cómicos que no terminan de cuajar y lo único que logran es una leve sonrisilla, y es que ni siquiera están medianamente planificados. Es más, están metidos con calzador.
Al margen de lo poco bien que está llevada la trama, al menos resulta llamativa y curiosa, aunque merecía un mejor tratamiento que el que se le llegó a dar. Otro punto muy negativo es que el cartel del film resulta tremendamente engañoso, aunque no diré por qué. Si queréis averiguarlo, os aconsejo que veáis la película.
Hay que reconocer que Dragon Wars es una película bastante mala, pero funciona perfectamente como divertimento adrenalínico para aliviar tensiones y pasar un rato de lo más agradable. Puede que tenga multitud de fallos y carencias, pero es tremendamente entretenida y bastante divertida e interesante, lo que ya es mucho decir. Y por si esto fuera poco, los FX permiten un disfrute aún mayor, ya que no son una tomadura de pelo como bien podría ocurrir en producciones de menor calibre lo que, sin embargo, me hace lamentar que con tal cantidad de medios, la falta de talento haya echado por tierra una idea que daba para muchísimo más.
Un cinco raspadísimo.
Lo mejor: Sus FX y las espectaculares y atronadoras secuencias de acción.
Lo peor: Que no cuaja.
