"A pocos días de disputarse el campeonato del mundo del peso medio, entre el campeón, un mexicano estadounidense, y una firme promesa del boxeo inglés, en Londres, la promesa sufre una pequeña fractura que le impide pelear. Se lo ha hecho un sparring enclenque, un lechero, buen joven, y con la cabeza muy dura de tanto beber leche. Como no hay tiempo para encontrar otro boxeador para el campeonato, la responsabilidad recae en el lechero, que comienza a prepararse bajo los auspicios de su mánager, un hombre estúpido y lleno de efectistas trucos publicitarios".
Amable comedia, bastante divertida si se le coge el punto.
Lleno de ironía y algo de sarcasmo, con puntuales y acertados apuntes sociológicos, aunque siempre sin echar sangre, se nos presenta la vida de un aspirante inglés al campeonato mundial de los pesos medios, rodada con cámara en mano, no en vano se trata de un falso documental.
Divertidos diálogos, eficaces interpretaciones (Mark Heap, Michael Lerner…, con uno de los primeros papeles importantes del ahora estrella Orlando Bloom, como protagonista absoluto, hacen de este filme, menor, un sano entretenimiento que deja un buen sabor de boca, pese a su humildad.
