Una monster acuática con bastantes similitudes al clásico de SPIELBERG Tiburón, jugando con las mismas armas del factor sorpresa al dejar a la imaginación del espectador la imagen del monstruo que poco se enseña creando un importante aspecto psicológico. Unos personajes bien definidos que por una vez no son tratados como carnaza es otra de sus bazas favorables, ya que te sientes identificado con personas de carne y hueso llegando a sufrir el destino que les depara.
Un reparto convincente hace el resto con la siempre estimulante RADHA MITHELL que ya toco el terror con SILENT HILL acompañada por el conocido actor televisivo de la serie alias MICHAEL VARTAN.
Con estos aspectos aunque desde luego al guión no le falten tópicos presenciamos un filme estimulante en sus primeros dos tercios donde el mayor presupuesto obtenido por el director la hacen muy superior en aspectos técnicos a su predecesora. Música, fotografía, decorados en un conjunto bien cuidado.
Por desgracia falta el ultimo tercio que rompe con el buen ritmo que mantenía hacia este momento acumulando una sucesión de gritos, carreras alocadas y el típico macho que se enfrenta a todo para salvar a su amada mil veces visto perdiendo toda sorpresa dejando ese sabor agridulce de lo que pudo ser que finalmente se quedo a medias de la propuesta.
Por debajo de la angustia transmitida con su sorprendente primer filme, no obstante es de agradecer el intento de este director de alejarse de los convencionalismos del terror adolescente que domina las pantallas.
Lo mejor: Los Interpretes, una magnifica primera parte.
Lo peor: El tramo final es horroroso.
