Utilizando dos tópicos que se están poniendo últimamente de moda como son el hacer una lista (vease Me llamo Earl) y el escribir las cosas que te gustaría hacer antes de morir. Reiner construye una gran historia de base, que aunque simplemente salga adelante por el talentazo de estos auténticos magos de la interpretación como son Morgan Freeman y Jack Nicholson. ¿Qué más da que sólo merezca la pena por su actuación?. Lo cierto es que esta película deja muy buen sabor de boca, aunque hable de tragedia y de muerte.
Y además tiene una historia de la que parte muy bien planteada, porque son dos personas, autenticos ying y yang, que en el momento más complicado de sus vidas, se complementan a la perfección y logran ayudarse en lo que cada uno necesita.
Si os fijais a vuestro alrededor, las personas en la que más confiais y a quien considerais vuestros mejores amigos, seguramente serán personas que tienen una personalidad totalmente distinta y contrapuesta a la vuestra. Por eso, Ahora o nunca, es una película tan completa, el personaje de Freeman es más emotivo y llega más al corazón, utilizando a veces su buen sarcasmo, mientrás que el personaje de Nicholson, es más directo y llega más por sus diálogos y frases contundentes.
Yo he reído y llorado al mismo tiempo y he disfrutado del buen hacer de estos dos actores, gracias a su versatilidad y que aunque sea una historia, que a la mayoría como a mí, nos toca de cerca, en cierta manera ayuda a afrontar que no somos los únicos que pasamos por esa mala experiencia y a reirnos un poco de la vida, que es el mejor regalo que nos podemos llevar.
Lo mejor: La conversación que mantienen los protagonistas sobre la existencia de Dios.
Lo peor: Que toque un tema tan duro que a muchos nos emociona, pero otros pueden pasarlo mal por sentirlo muy cerca.
