No soy una fiel lectora de Jane Austen. No tanto al menos como las protagonistas de esta cinta que son capaces de devorar una y otra vez las novelas folletinescas de la autora inglesa. Reconozco que de sus seis libros he leído (algunos más de una vez) más de la mitad pero no los considero libros de cabecera por eso en la mitad de las conversaciones estaba tan perdida cono el personaje de Grigg, que, de hecho, me ha parecido lo único decente y entretenido de la cinta.
Por lo demás si alguien tiene el higadillo de aguantar casi dos horas de mujeres atacadas discutiendo sobre la vida y el amor (básicamente quejándose sobre ello) entonces adelante. Para el resto de mortales, que no han decidido hacer un master sobre la filosofía femenina desde el siglo XIX a nuestros días, bien harán en ignorar esta cinta y dejase seducir por La Joven Jane Austen, Sentido y Sensibilidad, Orgullo y Prejuicio, Emma, Masfield Park y Persuasión (la sexta, esa con “un título con algo de abadía” como dice mi brillante nuevo amigo Dancy es mi punto flaco y ni siquiera sé de que va) en sus versiones de pantalla grande o pequeña; otra opción es devorar los libros para poder seguir alguna de las ilustrativas reuniones del club de lectores de la cinta que nos ocupa (lo cual es un gran esfuerzo que sinceramente no merece) y la opción definitiva es directamente ir a la Web de la película antes y estudiarse bien las sinopsis y personajes de los libros que explican divinamente (y que además enlazan con poca vergüenza con la wikipedia, fuente indiscutible de saber universal).
